Mejoramiento de Suelos
El suelo o terreno es un elemento importantísimo que participa en todo tipo de construcciones como elemento, soporte de cimentaciones y como elemento estructural.

En general las cargas que transmiten las cimentaciones a las capas de terreno causan tensiones y por lo tanto deformaciones que dependen en gran medida de las propiedades del terreno soportante.

Estas deformaciones tienen lugar siempre y su suma produce asientos de las superficies de contacto entre cimentación y terreno, es por ello que las características del terreno sobre los que se construye influyen de modo determinante en la selección del tipo y tamaño de los cimientos usados; estos últimos a su vez, afectan significativamente el diseño de la superestructura, el tiempo de construcción y en consecuencia, los costos de la obra.

Por lo tanto, para lograr una edificación segura y económica es fundamental disponer de cierto conocimiento del suelo, para saber si se podrá construir en terreno natural o se necesita de un mejoramiento, que variara según las características del terreno, el tipo de construcción y el uso que se le dé.

Las técnicas de mejoramiento de suelos consisten en modificar las características de un suelo por una acción física (vibraciones por ejemplo) o por la inclusión en el suelo, de una mezcla de un material más resistente, con el fin de:

Aumentar la capacidad y/o la resistencia al corte y la respuesta esfuerzo-deformación.

Disminuir los asentamientos, tanto absolutos como diferenciales, y acelerarlos cuando sucedan.

Disminuir o eliminar el riesgo de licuación en caso de terremoto o de vibraciones importantes.

Igualmente se busca que no sea susceptible al agrietamiento, mejorar su resistencia a la erosión y, en casos específicos se procura disminuir su permeabilidad.

Contamos con experiencia en una gama amplia de soluciones para mejoramiento de suelos.